La ergonomía busca adaptar el trabajo a las capacidades del trabajador, con el fin de prevenir lesiones y mejorar el bienestar. Su correcta implementación reduce problemas musculoesqueléticos y aumenta la eficiencia.
Algunas recomendaciones prácticas incluyen mantener una postura adecuada, ajustar la altura de la silla y el escritorio, ubicar la pantalla a la altura de los ojos y realizar pausas activas durante la jornada laboral.
En trabajos operativos, es clave capacitar sobre levantamiento de cargas, uso correcto del cuerpo y distribución del esfuerzo físico.
💡 Pequeños cambios en el entorno laboral pueden generar grandes beneficios en la salud.