salud de los trabajadores. Detectarlo a tiempo es clave para prevenir consecuencias más graves tanto para la persona como para la empresa.
Algunas señales de alerta incluyen fatiga constante, irritabilidad, dificultad para concentrarse, cambios en el comportamiento, problemas de sueño y disminución en la productividad. También pueden aparecer síntomas físicos como dolores de cabeza, tensión muscular o problemas digestivos.
Es fundamental que las empresas promuevan espacios de comunicación, realicen evaluaciones de riesgo psicosocial y fomenten un equilibrio entre la vida laboral y personal.
💡 Un trabajador saludable emocionalmente es más productivo, comprometido y estable.